Para transformarnos en un país de primer mundo debemos transformarnos en ciudadanos de primer mundo.

Jorge Ojeda

Para transformarnos en un país de primer mundo debemos transformarnos en ciudadanos de primer mundo.

Desde los 14 años tuve la fortuna de iniciar formalmente mi carrera de ventas, vendiendo enciclopedias puerta por puerta destacando a nivel nacional, desde muy niño todo lo relacionado con ventas y generar riqueza siempre me ha atraído, tengo el orgullo de venir de una familia al servicio de la educación en México, desde mi Bisabuela y Abuela, pioneras maestras en la ciudad de Mexicali Baja California y mi admirado padre y maestro de vida que falleció a sus 53 años siendo inspector de educación media con varios posgrados en materia de educación y docencia, de manera que siempre tuve mucho apoyo y empuje académicamente.

Cursando la universidad decidí tomar las riendas de mi vida buscando mi independencia financiera y realización personal a través de la maravillosa carrera que no existe en las Universidades, pero que debería figurar dentro de las principales materias; las ventas, porque desde que nacemos vendemos, solo que hay que aprender hacerlo cada vez mejor para destacar en esta profesión que en nuestra actual sociedad, lamentablemente NO se considera una profesión a pesar de que prácticamente en la mayoría de las circunstancias todo gira en torno a las ventas.

En este orden de ideas al ingresar a la industria hotelera de ventas de tiempo compartido, desde muy joven, con gran entusiasmo, iniciativa propia y de manera autodidacta he tomado diversidad de cursos y talleres buscando ser un ejecutivo extraordinario, pero lo más importante, por varios años tuve los mejores maestros en cierres de ventas, gerencia, dirección de ventas, comercial, mercadotecnia, de manera que mi aprendizaje siempre ha sido a través de buenos ejemplos y aplicación práctica más que teorías, convirtiéndome en empresario de esta agresiva industria por 12 años consecutivos, los que me prepararon para mi actual cargo de director general y fundador de Grupo Aries inmobiliario, una Empresa Socialmente Responsable que hoy tiene la fortuna de cumplir 17 años fortaleciendo el patrimonio de las familias en México y Estados Unidos.

Acciones Humanitarias:

Tengo una actividad constante, sistemática y ordenada en el ámbito de la responsabilidad social empresarial; apoyando de manera directa al talento, al deporte, al medio ambiente, el arte, la educación, la cultura, a nuestros niños con discapacidades y de escasos recursos, a nuestros hermanos damnificados por los sismos del 19 de septiembre del 2017, a nuestros hermanos de Los Mochis, Sinaloa, afectados y vulnerables por las fuertes lluvias, y los incendios en Tijuana y Rosarito Baja California.

Soy una persona que busca la aplicación de los objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU (ODS) en mis actividades del día a día, con colaboradores, clientes, patrocinadores, proveedores, accionistas, Gobierno y Autoridades… Con la finalidad de conseguir el futuro que queremos para el 2030, estamos plenamente convencidos que entre más empresas figuremos en México, abatiremos pobreza, cuidaremos nuestro planeta, seremos más prósperos y felices. NO existe Empresa verdaderamente exitosa, si no es Socialmente Responsable, Generamos Riqueza a través de la responsabilidad social además de contribuir a construir un México más sustentable y sostenible, es Ganar-Ganar, NO es caridad.

Jorge Ojeda ha recibido en 2 ocasiones el Doctor Honoris Causa, por el claustro Doctoral Iberoamericano en el congreso de la Ciudad de México y en la sede de las naciones unidas en Viena Austria por su destacada e innovadora trayectoria empresarial comprometida con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Definitivamente la mejor inversión que podemos hacer es en nuestra educación porque de ella se desprende todo. La causa de todos los males no es el dinero, como se acostumbra a afirmar por mediocridad o ignorancia, sino que estos provienen de una falta de educación bien dirigida. Las personas financieramente preparadas utilizan el dinero no como un fin o una meta, sino como un medio para evolucionar, trascender y servir mejor al prójimo y al mundo, si apego a la riqueza, aunque ésta termina por conseguirse como una consecuencia de hacer bien las cosas. Por el contrario, ante la escasez de educación financiera el dinero cambia de destino hacia visionarios con mayor aptitud, preparados y con la disposición, actitud y entusiasmo de servir sin escatimar.

Podrán abrirse miles de empleos bien remunerados, con prestaciones y beneficios superiores a los que marca la ley, con crecimiento y desarrollo profesional, pero al final, y sobre todo en los últimos años, en Grupo Aries nos hemos topado como empleadores y aun con nuestra certificación Great Place To Work, con la triste realidad de que la mayoría de la gente y en especial nuestros jóvenes, ya no quieren responsabilidades, ni resolver, ni trabajar, situación preocupante que puede afectar nuestras próximas generaciones en materia de productividad o emprendimiento.

Por ello insistimos en una educación de primer nivel para todas las personas, y en particular para nuestros jóvenes. Es indispensable estimularlos a que descubran su propósito en su vida, que aprendan a hacer bien lo que más les gusta, pero también a alcanzar la excelencia en lo que no les gusta; que comprendan que el fracaso es parte indispensable del éxito y si quieren ser expertos y exitosos en algo deben dedicarse a lo que les apasione hacer. Cotidianamente se prefiere calificar de suertudos a incluso de ilícitos a quienes les va bien en la vida cuando en realidad la suerte es una combinación de un conocimiento práctico experto con la oportunidad. Por eso Louis Pasteur afirmaba que las oportunidades las aprovechan las mentes preparadas. Al final una persona bien educada es una persona virtuosa que crea sus propias oportunidades partiendo de las circunstancias que se le presenten.

Para Jorge, la responsabilidad social no es una opción, sino una obligación y compromiso que tenemos todos como seres humanos. El bienestar que buscamos todos no depende únicamente de quienes nos gobiernan, sino de la conciencia de cada uno de nosotros, pero sobre todo como empresas. En estos tiempos tan complejos que vivimos en materia económica, del medio ambiente, seguridad, necesitamos de manera urgente unirnos todos, desde empresarios, gobierno, organizaciones de la sociedad civil y aliarnos para contribuir con nuestro granito de arena para un mejor mañana, porque se culpa al gobierno de todos los males, pero al final el mundo es de todos y todos tenemos que trabajar con mucha conciencia, por supuesto, con orden, respeto y con mucha dimensión social cada uno desde nuestras trincheras.

El combate a la pobreza y al hambre, el trabajo en pro de la salud y el bienestar, así como la educación de calidad son temas que Grupo Aries ha promovido y adoptado con entusiasmo para ali- nearse con los 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS), de acuerdo con la agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Pienso que si todas las empresas aplicaran un solo objetivo de manera constante, sistemática y ordenada tendríamos un método más eficaz para el combate a la pobreza, al hambre, mejor salud y bienestar, una educación de calidad, menos desigualdad. Vamos a hacer a México un país ejemplar y de primer mundo.

La responsabilidad social empieza con uno mismo, con la consciencia de nuestra mejora continua, desde asearte, leer libros, estudiar, educarte, descubrir tu propósito o misión de vida, tener una visión positiva, ser una persona con el valor de la gratitud de vivir, por estar sano, que a veces se nos olvida y es cuando nos convertimos en otra persona y perdemos nuestra visión del milagro de vivir, vivir para servir.